La hormiga Sandra
Era un día lluvioso, la hormiga Sandra se preguntaba como siempre, por qué tenía que existir la lluvia así como muchas otras cuestiones de la vida que para ella no tenían respuesta. Lo bueno fue que comenzó a llover de a poco y les dio tiempo a ella y a su esposo de ir a un refugio alto mientras llovía. Al pasar la lluvia salió el sol, entonces regresaron a su hogar. La vida como hormiga les era difícil y más aún viviendo en tierra porque siempre debían estar atentos de cualquier bicho que pudiera acabar con sus vidas. Lo bueno es que Alex y Sandra se amaban y cuidaban el uno al otro. Un día iban caminando juntos y se toparon con una abeja, las abejas solían ser amables y esta no fue una excepción - Buenos días Les saludó la abeja y ellos le respondieron el saludo. - Ando triste porque han habido muchos problemas en la colmena últimamente, tenemos invasores que quieren matar a nuestra abeja reina, hay escases de flores para polinizar y para completar ha llovido mucho lo ...