La hormiga Sandra



Era un día lluvioso, la hormiga Sandra se preguntaba como siempre, por qué tenía que existir la lluvia así como muchas otras cuestiones de la vida que para ella no tenían respuesta. Lo bueno fue que comenzó a llover de a poco y les dio tiempo a ella y a su esposo de ir a un refugio alto mientras llovía.

Al pasar la lluvia salió el sol, entonces regresaron a su hogar. La vida como hormiga les era difícil y más aún viviendo en tierra porque siempre debían estar atentos de cualquier bicho que pudiera acabar con sus vidas. Lo bueno es que Alex y Sandra se amaban y cuidaban el uno al otro.

Un día iban caminando juntos y se toparon con una abeja, las abejas solían ser amables y esta no fue una excepción
- Buenos días
Les saludó la abeja y ellos le respondieron el saludo.
- Ando triste porque han habido muchos problemas en la colmena últimamente, tenemos invasores que quieren matar a nuestra abeja reina, hay escases de flores para polinizar y para completar ha llovido mucho lo cual supone otro problema para salir a nuestras labores.
Les contó la abeja.
Alex que usualmente era optimista le dijo:
- Amiga tranquila, todo eso pasará ya verás. Imagina que vives en una película, y que eso que está sucediendo es tan sólo una escena que va a pasar y vendrán escenas mucho mejores para ustedes.
- Ten un poco de fe en Dios y verás como poco a poco cambian las cosas - agregó Sandra.
- Gracias, solamente que es difícil pero está bien lo intentaré.- luego la abeja se fue.

Esto hizo reflexionar un poco a Sandra, pensó <¿Por qué la vida tiene que ser difícil? Creo que es parte de crecer y madurar. Cada quien ve la vida como la quiere ver, bueno es difícil claro que si, pero si te enfocas sólo en lo malo vivirás triste siempre. Uno elige entre vivir quejándose o vivir agradecido.> Alex interrumpió sus pensamientos cuando le dijo:
- Sabes? Ayer me encontré otra abeja y me contó lo mismo, pero estaba feliz
- Por qué estaba feliz?
-  Me dijo que su felicidad no dependía de las situaciones, me gustó su actitud.

<Actitud> pensó Sandra <la felicidad, ¿será entonces cuestión de actitud?> tal vez esa conformaría otra de las preguntas sin respuesta que Sandra se hacia, le gustaba reflexionar ante la vida y con su humilde experiencia a veces ella misma se daba posibles respuestas.

Y a ti? sobre qué te gusta reflexionar?

Saludos


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